OLEGUER PRESAS, EXJUGADOR DEL BARÇA: " LA SELECCIÓ ESPANYOLA EM GENERA REBUIG I AVERSIÓ PEL QUE REPRESENTA "

El exbarcelonista Oleguer Presas (Sabadell, 1980) asegura que en el fútbol "siempre" ha intentado "estar comprometido y dar el 100%", pero admite no sentir "este compromiso" para una selección (como la española) que no le representa "de ninguna manera" y que le genera "rechazo y aversión por lo que representa".

Así lo ha expresado en una entrevista que publica la revista 'Panenka', en la que también afirma que él nunca hubiera jugado aquel partido entre el Barcelona y la UD Las Palmas que se disputó a puerta cerrada el 1 de octubre del año pasado.

Cuenta Oleguer que en su etapa como jugador barcelonista, unos lo escogieron como un icono por lo que decía y otros le odiaron. "Siempre he sido bastante consciente de todo ello. Igual que en el mundo del fútbol era mucho más espontáneo, sin plantearme las cosas, a nivel político siempre he sido mucho más reflexivo, pensando lo que hacía falta y lo que quería", insiste.

Reivindicación

 

Y recuerda el episodio en el que Luis Aragonés pensó en él para el equipo español y en vez de negociar silenciosamente su negativa, decidió que esta cuestión fuera conocida por el gran público.

“Hablé muy honestamente con Luis, que entendió mis razones”

"¿Si quería que se supiera? Sí, fue una manera de reivindicarme como jugador. Y, por otro lado, de mostrar ese sentido que se atribuye al asunto de la selección nacional", añadió.

Oleguer Presas define su conversación con Luis de "muy franca, muy honesta y muy tranquila" y recuerda que dentro de su argumentación existe "un punto de rechazo a la exaltación nacional que representa la selección de España".

"Ahí no me puedo sentir cómodo. Pero a la vez, no es que diga que no me puedo sentir cómodo, es que no me interesa. No he seguido ni las Eurocopas ni los Mundiales... No los he visto", aseguró

"No tiene mucho sentido, y así es como lo comentamos con el seleccionador. Yo en el fútbol he intentado siempre estar comprometido y dar el 100%, y no me sentía con este compromiso para una selección nacional que no me representa de ninguna manera. Al contrario, que me genera rechazo y aversión por lo que representa", aseguró.

“Hay un punto de rechazo a la exaltación nacional que representa la selección de España”

Dice Oleguer que Luis Aragonés entendió las razones dadas y admite que se podía haber jugado una inhabilitación. El exfutbolista se pregunta en voz alta: "¿Crees que a la Federación Española le interesaría inhabilitar a un jugador del Barça por no querer jugar con la Selección? Ahora no se sabe lo que hubiese pasado", insistió.

 

El partido del 1-O

 

En cuanto a la decisión de jugar aquel partido Barça-Las Palmas del pasado 1 de octubre con todos los episodios que se vivieron en Cataluña, Oleguer tiene claro que si él hubiera estado en la plantilla azulgrana, no habría jugado ese partido.

"Creo que si miras lo que pasó el 1 de octubre, que hubo una represión brutal de un estado hacia una población que simplemente lo único que quería era votar en un referéndum, algo que me parece absolutamente desmedido y fuera de lugar... Sí que es verdad que con el hecho de jugar a puerta cerrada muestras este rechazo o esta situación anormal", añadió.

¿A la Federación le interesaba inhabilitar a un jugador del Barça? Ahora no sé qué habría pasado”

"A veces sí que esperas que un club que aspira a difundir estos valores democráticos, y estos valores de 'Més que un club', no solo a nivel de país, sino de un modelo de sociedad democrática y justa, no sé cuáles fueron las conversaciones, pero si la amenaza era perder seis puntos o tres puntos...", afirmó.

A Oleguer Presas le da la sensación de que el Barça, como institución y como club "hubiera hecho una muestra mucho más clara de qué modelo de sociedad defiende" si no hubiera jugado aquel partido.

Informa:ELMUNDODEPORTIVO.COM (10-10-2018)

COM ARRUÏNAR L'INDEPENDENTISME EN TRES DIES

 

"Com arruïnar l’independentisme en tres dies "

No pertoca a cap partit interpretar o posar límits a la llibertat de manifestació

 

JOAN B. CULLA

 

Primer de tot: si en les actuacions dels antiavalots dels Mossos del dijous 6, a Girona i a Terrassa, s’hi produí alguna transgressió dels protocols del cos o de les ordres rebudes, si aquestes últimes eren inapropiades, si es donà algun excés o acarnissament en l’ús de la força o qualsevol altra irregularitat, és imprescindible que hom depuri responsabilitats i es dictin les mesures disciplinàries corresponents.

Dit això, afegeixo sense embuts una altra cosa: no és a la CUP a qui correspon fixar el model policial d’aquest país, ni dictar eventuals canvis en la “cultura de seguretat” del govern de Catalunya, com semblava pretendre l’altre dia el diputat Carles Riera. D’una banda, perquè la CUP representa ara mateix el 4,5% dels votants catalans, i no forma part del Govern ni de la majoria que el sustenta. De l’altra, perquè és difícil reconèixer-li autoritat en la matèria al grup polític un alt representant institucional del qual lluïa orgullós una samarreta amb la sigla ACAB, que vol dir "All Cops Are Bastards", o sigui “Tos els policies són uns malparits”. No em consta que la formació anticapitalista hagi explicat mai en què consistiria el seu “model policial” (a banda de dissoldre la Brimo), però goso afirmar que, entre Patrulles de Control o Guàrdies Rojos i una policia democràtica europea, la immensa majoria dels ciutadans preferim això segon.

Tampoc no pertoca a la CUP –ni a cap altre partit– interpretar o posar límits a la llibertat de manifestació, determinant qui pot exercir-la i qui no. Tal com explicava dissabte aquí mateix l’exconsellera (d’Interior i de Justícia) Montserrat Tura, les convocatòries subscrites per organitzacions legals són simplement “comunicades” a l’autoritat, que no les pot “prohibir”. En tot cas, s’hauria d’instar la il·legalització judicial de determinats grups o plataformes, però no m’imagino els cupaires avançant per aquest camí... Llegeix més...

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